El desarrollo de tu bebé

Tu bebé mide ahora nueve milímetros de largo (aproximadamente, el tamaño de una moneda de 5 céntimos). Tiene el cuerpo recubierto por una fina capa de tejido traslúcido y ha pasado de tener forma de coma a parecer más bien un renacuajo. Mientras tanto, se va desarrollado enormemente: se están formando pequeños riñones y pulmones, los párpados empiezan a formarse y ya se distingue la punta de la nariz. El corazón tiene ahora dos cámaras (derecha e izquierda). Aunque aún no puedes sentirlo, tu bebé está empezando a moverse y estos primeros movimientos embrionarios pueden detectarse en la ecografía.

El desarrollo del embarazo

Con los cambios hormonales que se están produciendo en tu cuerpo, no es sorprendente que a veces te sientas completamente agotada, en especial, si tienes más hijos pequeños, estás trabajando, o ambas cosas. A veces puedes sentirte débil o mareada y, a medida que aumenta tu metabolismo basal, puedes sentirte cada vez más hambrienta, o bien sentir que las nauseas te quitan totalmente las ganas de comer algunos alimentos. Para empeorar las cosas, es posible que estés estreñida y presentes algunos episodios ocasionales de indigestión. Asimismo, notarás que, gracias a estas amables hormonas, tu piel se llena de granitos. Intenta seguir una dieta saludable, toma suplementos vitamínicos y recuerda que los suplementos de ácido fólico contribuirán a evitar que tu bebé se desarrolle con anomalías. Si te preocupa alguno de tus síntomas, consúltale a tu médico.

Recomendaciones y otras circunstancias

Una vez confirmado tu embarazo, nunca es demasiado pronto para empezar a informarte del tipo de cuidados prenatales que tienes disponibles en tu zona y decidir dónde quieres dar a luz. Las opciones que tienes disponibles variarán en función de la Comunidad Autónoma en la que vivas.

Existen las siguientes opciones de cuidados prenatales:

Revisiones compartidas: la mayoría de las mujeres pueden optar por revisiones compartidas por el ginecólogo y la matrona.

Revisión por la matrona: puede llevarse a cabo en el centro de salud o en el hospital.

Programa dominó: estableces citas con un equipo de matronas de zona durante el embarazo. Un miembro del equipo te atenderá durante el parto y cuando te den el alta del hospital, que puede ser tan pronto como desees.

Revisión por un especialista: si presentas un embarazo de riesgo, posiblemente te atenderá un profesional perteneciente al área obstétrica. Esto significa que tendrás todas las citas en el hospital y verás tanto a la matrona como al tocólogo.

Elección del hospital

La inmensa mayoría de los bebés que nacen en el Reino Unido lo hacen en un hospital. Tu matrona realizará los preparativos necesarios a tal efecto. Antes de elegir un hospital, merece la pena visitar la sala de partos de tu maternidad local para asegurarte de que te parece adecuada y familiarizarte con los servicios disponibles. Asimismo, puedes ver qué servicios ofrece tu hospital de zona y cuál es su porcentaje de intervención preguntándoselo a la matrona o consultando los sitios web de cada uno.

Distintos tipos de atención hospitalaria

Las unidades de atención especializada son grandes hospitales de maternidad que tienen personal especialista en el área obstétrica, mientras que las unidades de atención primaria son clínicas dirigidas por matronas que se ocupan de hacer el seguimiento a las mujeres que tienen partos normales y no requieren ningún tipo de intervención como epidural o cesárea. Las maternidades pequeñas pueden estar a cargo de varios médicos y matronas. Si no deseas ir al hospital de tu zona, puedes solicitar un traslado a otro hospital y la matrona se ocupará de todo.

Parto en casa

Muchos estudios han confirmado que, en los embarazos normales de bajo riesgo, el parto planificado en casa es igual de seguro que el parto planificado en hospital. Al estar en casa, puedes dar a luz de forma relajada, en un entorno familiar, teniendo a tu lado a toda la gente que te quiere y sin utilizar ningún tipo de intervención médica, como fórceps o ventosas. Sin embargo, las opciones para paliar el dolor son más limitadas y si tienes problemas durante el parto, tendrás que ir inmediatamente al hospital en un estado muy avanzado, lo que puede ser incómodo y poner al bebé en peligro. Si decides que deseas tener un parto en casa, solicita a tu matrona que se ocupe de todo. No obstante, puedes cambiar de opinión en cualquier momento antes de que llegue el día.

 

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