El desarrollo de tu bebé

Tu bebé está empezando realmente a acumular peso. Pesa en torno a dos kilos y mide unos 30 cm de la coronilla a la rabadilla. A partir de ahora, tu bebé está lo suficientemente maduro para sobrevivir fuera del útero materno, en caso de que naciera prematuramente. Además de la inmunidad que le has proporcionado, está empezando a desarrollar su propia reacción inmunitaria a las infecciones medias. Tu bebé sigue orinando en torno a medio litro diario. Este y otros fluidos del bebé ayudarán a mantener el líquido amniótico, que se rellena cada tres horas.

El desarrollo del embarazo

Ahora estás en las últimas seis semanas de embarazo y la cuenta atrás ya ha comenzado. Las hormonas de la placenta están empezando a activar la leche de tus pechos y, a medida que tu cuerpo se prepara para el parto, notarás que cada vez tienes más contracciones y ya no parece que sean de práctica. Con el parto a la vista, es posible que estés un poco nerviosa, pero intenta relajarte y mantener una actitud positiva, ya que así ayudarás a que el parto sea más fácil. Aparte de los nervios y la ansiedad, tendrás unas ganas locas de que todo termine, ya que la barriga parece invadirte por completo. Las hormonas del embarazo han aumentado y están ablandando el tejido de conexión de tu cuerpo. Esto hace que las uniones de los huesos de tu pelvis se relajen más, lo que te puede ocasionar dolor de caderas. Si lo sumamos al dolor de espalda y a la pesadez del útero en esta fase tan avanzada, no estarás en tu mejor momento.

Recomendaciones y otras circunstancias

Elaboración de un plan de parto

Ahora es un buen momento para empezar a pensar en elaborar un plan de parto. Se trata de una descripción escrita de tus deseos de cómo deseas que te traten durante el parto. Aunque no se trata de un documento legal que tu matrona deba seguir al pie de la letra, se trata de un buen punto de partida para establecer la comunicación entre tu pareja, tú y la matrona, antes del parto y cuando ya estés en el hospital. El plan de parto suele utilizarse para comunicar tus deseos sobre los procedimientos tales como la provocación del parto, la epidural, los métodos de alivio del dolor, la episiotomía, la monitorización, así como la utilización de los fórceps y la ventosa. Asimismo, puedes indicar la manera en que te gustaría estar en la sala de partos, o bien si deseas tener un parto en el agua. En el plan de parto también puedes especificar lo que deseas que pase con el bebé durante el parto e inmediatamente después de la expulsión. Por ejemplo, puedes expresar el deseo de que tu pareja saque al bebé o corte el cordón umbilical, y además expresar tus intenciones con respecto a las pruebas, las vacunas y si deseas optar por la lactancia materna o artificial. Cabe observar que los planes de parto demasiado largos y detallados pueden ser extremadamente rígidos y poco realistas, por lo que tendrás que ser flexible y escuchar lo que te aconsejan a medida que avanza el parto. En realidad, tener una buena matrona es el mejor plan de parto que se puede tener. Sin embargo, tener un plan puede ayudar a que tu pareja comunique tus deseos al personal sanitario cuando estés vulnerable y perdida en las andanzas del parto. Pensar en lo que quieres (y no quieres) también puede ayudarte a percibir mejor la realidad de un parto en el hospital. Pero no te sorprendas si el parto es distinto a como lo habías previsto, ya que se trata de una lista de deseos y no de un informe definitivo.

 

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