El desarrollo de tu bebé
Tu bebé pesa aproximadamente 700 gramos y mide unos 22 cm de la coronilla a la rabadilla. Durante esta etapa, su sistema respiratorio se desarrolla rápidamente. Los orificios nasales, que hasta ahora estaban cerrados, se han abierto y se están formando los vasos sanguíneos en sus pulmones. Tu bebé sigue practicando movimientos respiratorios, aunque, por supuesto, no hay aire en sus pulmones. También su cerebro se desarrolla rápidamente. Ahora la cabeza y el cuerpo están bien proporcionados, los oídos funcionan y las células responsables del pensamiento consciente también se están desarrollando. En el cerebro de tu bebé se están formando conexiones, especialmente las responsables de las sensaciones, las emociones, las percepciones y el pensamiento. Esto significa que tu bebé podría estar aprendiendo y recordando cosas ¡incluso antes de haber nacido!
El desarrollo del embarazo
Ya te sientes como si llevaras embarazada un siglo, y aún te quedan tres meses por delante. Es posible que, racionalmente, hayas aceptado el hecho de que estás embarazada y que te sientas orgullosa de estar llevándolo bien. Pero en ocasiones te sentirás como si estuvieras atrapada en una especie de bucle del tiempo en el que todo permanece inalterable, como si siempre hubieras estado embarazada y fueras a seguir así para siempre. Los rápidos cambios físicos y emocionales que estás sufriendo pueden hacer que llegues a preguntarte si realmente sigues siendo tú o si esa mujer de grandes pechos y barriga prominente que te mira desde el otro lado del espejo es una completa extraña, alguien a quien apenas conoces. Definitivamente, las hormonas del embarazo afectan a la química cerebral de una madre. Puedes sumar a esas causas físicas el estrés emocional y económico por los que estás pasando junto con tu pareja, y no te sorprenderá que en ocasiones te sientas desequilibrada, insegura de tu propia identidad y a veces un poco deprimida.
Recomendaciones y otras circunstancias
Cómo sobrellevar las emociones durante el embarazo
No existe una fórmula para poder superar las emociones y sentimientos que provoca el embarazo, ya que cada mujer es un mundo y sus necesidades y reacciones son únicas. Pero algunos de los siguientes consejos pueden ayudarte a sobrellevar los altibajos de tu embarazo:
¡Descansa! Estarás luchando para poder continuar haciéndote cargo del trabajo, de la casa y de la familia como si nada estuviera pasando. Pero tu cuerpo se siente agotado y de vez en cuando tus nervios comienzan a crisparse. La mejor solución consiste en echar una cabezadita siempre que puedas, pedir ayuda con las tareas de la casa y tomarte un respiro con las exigencias físicas del día a día.
Busca apoyo. El apoyo emocional es fundamental para conservar el equilibrio emocional durante el embarazo. Si el padre de tu hijo no resulta ser un buen apoyo, busca otras personas que te ayuden, ya sea un familiar, un buen amigo o una sesión semanal con un orientador.
Controla el azúcar en sangre. Los cambios metabólicos del embarazo pueden provocar un caos en tus niveles de azúcar. Un bajón en los niveles de azúcar puede provocar irritabilidad. A lo largo del día, procura tomar varios tentempiés que sean nutritivos y ricos en hidratos de carbono para mantener los niveles de azúcar.
Baila, practica la relajación y la respiración. Las obsesiones y los miedos desaparecen fácilmente si te concentras en relajar todo el cuerpo y en respirar profundamente o en bailar. Realizar estiramientos, caminar, moverte y meditar pueden ayudarte a mantener el equilibrio emocional durante el embarazo.
Salud mental. Hazte la siguiente pregunta: ¿qué podría hacer en este mismo momento para sentirme mejor? Contéstate y ¡Hazlo! Mímate, sal de picnic, lee una novela, siéntate a ver tu película favorita, visita un museo o date un paseo por el parque tranquilamente.
Aprende a decir NO. Invéntate la excusa que quieras, pero de ninguna manera te comprometas con trabajo o responsabilidades que te sobrepasen y te hagan sentir más cansada y resentida. Este es un momento en tu vida en el que debes pensar primero en ti misma.
