El desarrollo de tu bebé
A mitad de su desarrollo gestacional tu bebé mide 16 cm de la coronilla a la rabadilla (unos 25 cm de longitud total) y su peso es de unos 280 gramos. Con este tamaño podrías tenerlo en la palma de tu mano. Pero a partir de ahora, la velocidad de crecimiento de tu bebé disminuye, para permitir que maduren los pulmones y los sistemas digestivo e inmunológico. La piel de tu bebé está cubierta y protegida por una sustancia blanca y con aspecto cerúleo llamado unto sebáceo. Esta sustancia está compuesta por secreciones sebáceas y por las células muertas procedentes de la piel de tu bebé. Si no fuera por ella, su piel estaría arrugada por estar todo el tiempo expuesta al líquido amniótico. Los músculos y el sistema nervioso de tu bebé están suficientemente desarrollados como para permitirle comenzar a estirar sus miembros. Si vas a tener una niña, ella ya tiene en sus ovarios seis millones de óvulos, su útero ya está formado y está comenzando a desarrollar su vagina.
El desarrollo del embarazo
La vigésima semana constituye un hito en tu embarazo: oficialmente, ya has pasado la mitad de la gestación. Probablemente, esta semana te harán una ecografía, cosa que has estado esperando como agua de mayo. Es tu oportunidad de tomar algunas fotografías de tu bebé que atesorarás durante los años venideros. Es de esperar que ahora te sientas estupendamente, con más energía de la que has tenido en las últimas semanas. Además, con un poco de suerte, toda esa energía extra y el aumento de riego sanguíneo que has experimentado, habrán aumentado tu libido, aunque algunas mujeres sienten justo lo contrario durante todo el embarazo. A partir de este momento, ganarás peso de forma constante. La mayoría de las mujeres gana entre 7 y 19 kilos, aunque tampoco es raro ganar más. Como tu útero sigue creciendo, tu ombligo se aplanará, e incluso se puede salir hacia fuera, pero recuperará la normalidad después del parto. Por tu organismo circulan grandes cantidades de estrógenos y progesterona que consiguen que el cuello del útero comience a ablandarse y a prepararse para el momento del parto.
Recomendaciones y otras circunstancias
Durante el tercer trimestre, es recomendable que acudas a clases de preparación al parto. Así tu pareja y tú podréis aprender qué hacer cuando llegue el momento del parto y nazca vuestro hijo. Por ello, este es un buen momento para que averigües qué clases se imparten en tu zona e intentes encontrar algo que te convenza y te convenga. ¿Por qué son tan importantes las clases de preparación al parto? Porque se trata de una estupenda oportunidad para obtener una valiosa información procedente de un experto en partos que os dará una idea realista del proceso del parto y del nacimiento de vuestro hijo. Además te enseñarán a relajarte durante el parto para que tu cuerpo pueda funcionar con niveles inferiores de hormonas del estrés. En las clases de preparación también te explicarán los métodos para aliviar el dolor y las intervenciones médico-quirúrgicas que podrían ser necesarias durante el parto. Es importante que estés bien informada de antemano, porque así, llegado el momento, podrás decidir con conocimiento de causa. Aunque en la mayoría de los casos dar a luz es un hecho normal y saludable, existen varias cuestiones prácticas que debes saber, tales como las opciones para aliviar el dolor y los posibles métodos de intervención médico-quirúrgica. Es importante que estés bien informada de antemano, porque así, llegado el momento podrás decidir con conocimiento de causa. El NHS y algunas organizaciones caritativas (como el NCT), te ofrecen distintos tipos de clases de preparación para el parto, bien sea de forma gratuita (el NHS) o de pago. Los cursos constan de entre tres y seis sesiones que se imparten por las tardes o los fines de semana. Puedes preguntar en tu centro de salud qué clases de preparación gratuitas hay en tu zona. Si quieres saber más acerca de los cursos organizados por el NTC, llama al teléfono de información: 0870 444 8707.
