El desarrollo de tu bebé

Esta semana ha ganado otros dos centímetros, por lo que mide en torno a 12 cm de la coronilla a la rabadilla y 14 cm en total. Asimismo, ha duplicado su peso y ha pasado a pesar 80 gramos. Hasta ahora, la cabeza de tu bebé ha crecido más rápido que cualquier otra parte de su cuerpo, pero ahora se está empezando a compensar el crecimiento, por lo que parece más proporcionado. Sin embargo, tu bebé aún no ha desarrollado una capa de grasa y su piel es tan fina que se transparentan sus vasos sanguíneos. Los huesos están empezando a endurecerse. La cabeza de tu bebé se mantiene alta y mueve las extremidades de forma coordinada, de modo que ahora puede cerrar los puños, agarrar firmemente y chuparse el dedo gordo (y todo esto podrás verlo en la ecografía). Tu bebé incluso empieza a desarrollar el reflejo de mamar, como si buscara el pezón. La cara empieza a tener más rasgos. Los ojos se ubican en la parte delantera de la cara y le empiezan a crecer las cejas y las pestañas. Aunque los párpados siguen cerrados hasta la semana 25, tu bebé puede detectar los cambios de luz a través de ellos.

El desarrollo del embarazo

Si tu embarazo es normal, durante el segundo trimestre será el período en el que mejor te sientas. Tu ritmo cardíaco ha aumentado en torno a un 20%, de modo que puedes beneficiarte del aumento de flujo de sangre en todo tu cuerpo. En consecuencia, tu piel estará más firme y suave y es posible que parezcas más saludable. Incluso el pelo y las uñas te crecerán más rápido. Sin embargo, muchas mujeres se sienten peor a medida que avanza el embarazo. Posiblemente, sufras estreñimiento, ya que la hormona progesterona ralentiza tu digestión y el útero presiona la vejiga y los intestinos. Por ello, debes intentar beber dos litros de agua al día. Asimismo, puedes tener la nariz congestionada debido a los elevados niveles de hormonas que recorren tu cuerpo y que aumentan el tamaño de las membranas mucosas. El aumento del flujo sanguíneo también puede aumentar la presión en los capilares y ocasionar hemorragias nasales. Para paliar estos efectos, puedes aumentar el consumo de vitamina C, pero no utilices gotas nasales si no te lo indica el médico.

Recomendaciones y otras circunstancias

Durante el embarazo, irás a revisión al hospital, a una clínica o al centro de salud. Se trata de revisiones rutinarias para comprobar tu estado de salud y el de tu bebé. Es posible que te sugieran la realización de análisis de sangre para detectar la espina bífida o el síndrome de Down en el feto. Recuerda que no todos los centros ofrecen las mismas pruebas. Si en tu zona no realizan algunas pruebas, pueden remitirte a otro centro para hacértelas. Merece la pena que preguntes a tu médico o a la matrona qué pruebas hay disponibles en tu centro. A continuación te indicamos las pruebas más comunes que te pueden realizar en torno a las 16 semanas.

Análisis de alfafetoproteína en sangre

Se trata de un análisis de sangre sencillo realizado entre las semanas 16 y 18 de embarazo. Sirve para detectar cualquier anomalía a partir de tu nivel de alfafetoproteína en sangre, pero no se trata de una prueba de diagnóstico exacto. Si tienes un elevado nivel, podría existir el riesgo de anomalía congénita del tubo neural (espina bífida). Por el contrario, si tu nivel es bajo, podría indicar la presencia del síndrome de Down en el feto. Sin embargo, la detección de altos o bajos niveles de AFP no indica necesariamente que exista alguna anomalía en tu bebé. Resultará necesario realizar otras pruebas, como la ecografía y/o la amniocentesis, para confirmar la presencia de una anomalía congénita del tubo neural. El análisis de AFP en sangre no conlleva ningún riesgo para ti o para tu bebé y normalmente tendrás los resultados a los pocos días.

Ecografía

La ecografía normalmente se realiza entre las semanas 12 y 16 de embarazo para confirmar la edad del bebé. Sin embargo, resultará necesario realizar ecografías para detectar anomalías graves en torno a las semanas 18-20. La mayoría de los centros realizan una ecografía en ese momento para comprobar que el desarrollo del bebé avanza con arreglo a lo esperado. En la mayoría de los casos, en esta ecografía se debería detectar, en su caso, cualquier anomalía congénita del tubo neural (como la espina bífida) o hidrocefalia. La ecografía es una técnica no invasiva y no supone ningún riesgo conocido para la salud del bebé o la madre.

Amniocentesis

Esta prueba sirve para diagnosticar enfermedades que, de otro modo, no podrían detectarse a las 16 semanas de embarazo. Normalmente se lleva a cabo si se considera que una mujer tiene un alto riesgo de portar un bebé con anomalías. Puede realizarse en torno a las semanas 10-14 o posiblemente 18-20, si tu segunda ecografía indica que puede haber algún problema.

Muestra de vellosidades coriónicas

Esta prueba sirve para diagnosticar enfermedades que, de otro modo, no podrían detectarse a las 16 semanas de embarazo. Normalmente se lleva a cabo si se considera que una mujer tiene un alto riesgo de portar un bebé con anomalías. Puede realizarse en torno a las semanas 10-14 o posiblemente 18-20, si tu segunda ecografía indica que puede haber algún problema. En esta prueba, se hace una ecografía para ver la posición de la placenta y se extrae una pequeña muestra para analizarla. Los resultados están disponibles en 2-12 días. No se sabe a ciencia cierta cuál es la tasa de aborto espontáneo si se realiza la prueba en el primer trimestre, aunque posiblemente sea ligeramente superior a la de la amniocentesis. Sin embargo, si se realiza en torno a la semana 18, el riesgo de aborto espontáneo puede ser similar al de la amniocentesis.

 

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