Tiempo de relax

Todas las mamás necesitan tiempo para descansar. Así que, si te apetece darte un largo baño o salir una noche por ahí, ahora es el momento de hacerlo.

Te has pasado más de seis meses sin tener ni un minuto de tiempo libre por encontrarte al cuidado de tu recién nacido (las tomas, los juegos, los cambios de pañal, el baño, la hora del sueño...). Y ciertamente está creciendo con fuerza, no hay más que verle.

Pero en torno a los seis meses, tu hijo debería haber comenzado a tener una rutina: comer y manchar el pañal a horas regulares y, si tienes suerte, dormirse a una hora más o menos fija y prácticamente no despertarse en toda la noche. Incluso le gustará ver los Teletubbies alguna vez. Esto significa que puedes empezar a volver a tu rutina también: comer con tu pareja, dormir unas seis horas por la noche, además de poder darte una ducha, vestirte, secarte el pelo y maquillarte de seguido. ¿Recuerdas cómo se hacía?

Pero aún hay mucho más. La Madre Naturaleza ha tomado cartas en el asunto y te ha dotado de suficiente energía adicional para hacer frente a los primeros meses de vida de tu pequeño.

Y también confía en que tú te des cuenta de que, a medida que vaya creciendo, resulta igualmente importante disfrutar de momentos de tranquilidad y tener un cierto tiempo de ocio sin el bebé para su bienestar, al igual que una buena alimentación y un poco de ejercicio. Es más, resultan indispensables para ser una mamá feliz.

Encuentra tu santuario
En función de la persona, la palabra "desconectar" adquiere distintas implicaciones. Depende de ti cuándo deseas hacerlo y dónde.

Pero merece la pena asegurarse de hacer algo, cualquier cosa que sea sencillamente divertida o placentera, algo que se adecue a ti. Las nuevas mamás suelen tener tanta actividad y tantas nuevas experiencias que dejan sus propias necesidades en un segundo plano. Y si tienen un poco de tiempo, suelen dedicarlo a cumplir otros compromisos, por lo que suelen estar agotadas y rara vez encuentran tiempo para relajarse.

Por ello, es mejor acostumbrarse a dedicarte un tiempo para ti, por muy corto que sea.

De esta manera, renovarás las fuerzas y cargarás pilas, reducirás tu estrés y sencillamente te sentirás mucho mejor contigo misma. Además, así tendrás la oportunidad de detenerte, pensar y hacer balance de tu nueva función y de tus sentimientos, además de pensar en lo que deseas hacer con tu nuevo estilo de vida. ¿A qué estás esperando?


Back