Consigue que tu bebé sea feliz

Para ser consecuente con el tipo de cuidado que has elegido para tu hijo, tienes que ayudar a tu pequeño a que se adapte a ese nuevo cambio en su vida.

  • Ve acostumbrando a tu bebé poco a poco a su nueva situación, hasta que llegues a dejarlo un día entero con la persona que se va a encargar de él, antes de reincorporarte al trabajo.
  • Al principio puedes llamar por teléfono, pero procura que la cuidadora sepa que tu confianza aumenta. Si estás llamando a todas horas parecerá que no te fías, y además, si quieres que esté pendiente de tu bebé, ¿cómo va a hacerlo si tiene que estar continuamente contestando al teléfono?

¿Cómo puedes saber si tu bebé es feliz?
Como tu hijo no habla, es difícil saber qué está pensando. Un bebé no puede decirte que no está a gusto con quien le cuida. Pero existen algunos indicios que te dicen si está contento:

  • cuando ve a su cuidadora, la recibe con una sonrisa;
  • cuando tú llegas al final del día, está feliz (no desganado, letárgico o retraído).

Un bebé o un niño pequeño que no es feliz suele ser callado y tiene falta de confianza.  El hecho de que tu hijo esté ocasionalmente enmadrado no significa necesariamente que algo vaya mal, pero sí es importante que la persona que cuida de él sea comprensiva con esa conducta, sepa distraerle y sea capaz de reconfortarle.  
Cuando necesitas cambiar de niñera…

Muchos padres deciden cambiar de niñera o de guardería porque algo no va como ellos quisieran. Con frecuencia se trata simplemente de un desacuerdo en la forma de cuidar al niño, no porque el bebé esté en peligro. Puede que el problema sea que la niñera llega tarde o tal vez piensas que no ha establecido un vínculo con tu hijo. No tengas miedo de cambiar si crees que es necesario para el bien de tu hijo.

Back