Tu bebé

Además de aprender a mantenerse sentado sin ayuda, tu bebé pronto descubrirá las distintas formas de desplazarse por el suelo, desde reptar sobre la barriga hasta arrastrarse con el culo y, finalmente, gatear. Algunos bebés se ponen de pie apoyándose en algún mueble (aunque enseguida se caen). Ahora es un buen momento para poner protectores en las escaleras y todo lo que se pueda romper fuera de su alcance.

A esta edad, tu bebé controla cada vez mejor las manos y es capaz agarrar cosas muy pequeñas con los dedos, pasarse juguetes de una mano a otra, dar palmas, hacer puñitos y señalar. Ya puede comer solito cualquier alimento que se pueda tomar con las manos y es capaz de sujetar el vaso al beber, aunque tendrás que acostumbrarte a ver cómo lo pone todo perdido durante las comidas.

A medida que aumenta la memoria del bebé, será capaz de recordar secuencias sencillas de eventos como cuando tira cualquier juguete y tú se lo recoges una y otra vez. Asimismo, está empezando a entender algunas palabras y puede responder a órdenes muy sencillas. Escuchará detenidamente cuando hablas y podrá imitar y repetir sonidos una y otra vez.

Tus progresos

A medida que gozas de mayor libertad del pecho o el biberón, tu bebé desarrolla una nueva forma de mantenerte cerca: la ansiedad dela separación. Entre los 6 y 7 meses, estará muy aferrado a ti y es posible que llore cuando te vayas de la habitación.

Aunque te sientas culpable por el aparente sentido de abandono de tu bebé, no intentes salir con disimulo. Despídete y dile que volverás, ya que esto le ayudará a aprender que cuando te vayas, volverás después.

Aunque puede ser muy satisfactorio disfrutar del placer con el que te saluda tu bebé de nuevo, puede ser estresante cuando tienes que estar lejos de él o en nuevas situaciones.

Cuando salgas de paseo con tu pequeño, observarás que es más tímido y que está más inquieto con los extraños, por lo que debes presentarle gente nueva gradualmente y de forma casual. Al mantener un sentido tranquilo de rutina, le ayudarás a sentirse más seguro.

Cosas en que pensar o que probar

Cuando empiecen a brotar los dientes, puedes empezar a lavárselos con un cepillo de dientes para niños. Este primer cepillo de dientes debe ser muy suave y tener un cabezal pequeño, adaptado a su edad. Recuerda que cuando está echando los dientes, las encías estarán sensibles, así que debes ir con cuidado.

Si le lavas los dientes regularmente, no tienes que utilizar todavía pasta de dientes. Simplemente tienes que pasar el cepillo por las caras internas y externas de los dientes dos veces al día. Ya verás que resulta fácil hacerlo mientras le tienes en brazos (e incluso al darle el biberón) para alcanzar sus dientes con más facilidad.

Asimismo, puedes ayudarle a proteger sus dientes dándole bebidas en vaso desde los seis meses. Preferiblemente, dale de beber leche o agua y evita cualquier bebida azucarada o efervescente. Si le das zumo de frutas, diluye una parte de zumo por cada cinco de agua.


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