Tu bebé
Tu bebé es cada vez más activo, empieza a alcanzar los objetos, y se balancea sobre sus manos y sus rodillas, rodando e impulsándose hacia delante (primeros movimientos antes del gateo). En esta etapa, lo mejor es rodearle de cojines en el suelo.
A los cinco meses, los músculos de tu pequeño están más fuertes y más controlados. Tumbado en el suelo o chapoteando en el baño, verás que tu bebé está cada vez más entusiasmado y tiene más energía: se retuerce, golpea las cosas, se chupa los pies, mueve la cabeza en todas direcciones y se pasa objetos de una mano a otra.
Por supuesto, como ha incrementado su actividad, debe dormir más que nunca. Y por fin empieza a dormir más por la noche y a permanecer despierto durante más tiempo por el día. Asimismo, empieza a reconocer y disfrutar los patrones regulares de actividad, que realmente le ayudan a desarrollar su sentido de seguridad. Así que, si no has establecido aún una rutina de baño, comida y sueño, definitivamente este es el momento de hacerlo.
Tus progresos
En cuanto te establezcas una rutina con tu bebé, parecerá como si todo fuera a cambiar… Si vas a volver a trabajar después de la baja por maternidad, verás que estas 26 semanas pasarán sin sentir y tendrás que adoptar algunas decisiones importantes.
Aunque volver al trabajo puede ser un momento emocionalmente muy estresante, ayuda mucho asegurarse con antelación de tener todo previsto para el cuidado de tu bebé. A la hora de compartir su cuidado, es importante que te sientas lo más segura posible de tu elección, ya sea al confiárselo a tu pareja o aun familiar, ya sea al dejarlo en una guardería autorizada.
Antes de reincorporarte al trabajo, te ayudará mucho adaptar tu rutina de alimentación gradualmente, además de empezar a introducir el cambio con algunos simulacros, de modo que tu bebé y tú estéis lo más calmados y seguros posible. Aunque no vayas a trabajar de nuevo durante algunas semanas o meses, merece la pena empezar a pensar en las opciones que tienes cuanto antes, para que la transición se desarrolle del modo menos traumático posible.
Cosas en que pensar o que probar
A tu bebé cada vez le interesan más los juguetes, pero no debes gastarte una fortuna en aparatitos impresionantes ni convertir tu hogar en un parque infantil. A los bebés les encanta repetir: sacudir un sonajero o mirar el mismo libro una y otra vez. Debes tener en cuenta, no obstante, que su capacidad de atención es muy pequeña, por lo que es mejor darle un juguete cada vez.
A esta edad les encantan los juguetes blanditos, en especial, los que tienen distintas texturas o los que hacen ruido. Como habrás comprobado, se lo lleva todo a la boca, ya que es una buena manera de conocer formas y texturas. Por tanto, lo mejor es darles un juguete ligero, fácil de agarrar y completamente inofensivo si se lo llevan a la boca.
Los libros de tela o cartón duro y los centros de actividad son ideales para los bebés de cuatro meses. Y cuanto más vivos sean los colores, mejor. Pero si tu pequeño empieza a llorar, se queda dormido o vuelve la cabeza, posiblemente tenga demasiados estímulos a la vez. Siempre que puedas, intenta dedicar tiempo a jugar con tu pequeño de modo relajado. Aparte de divertirse más, aprenderá muchas más cosas.
