Tu bebé: preguntas y respuestas
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| Estoy preocupada por el aspecto de las deposiciones de mi bebé.
¿Podríais decirme qué es lo normal? |
Las deposiciones de los bebés pueden tener colores muy chocantes, verdosas al principio, después amarillas o anaranjadas, o de un verde grisáceo si le estás alimentando con leche maternizada. Las deposiciones de los bebés que toman pecho suelen ser bastante líquidas; las de los bebés que toman biberón suelen ser más compactas y más olorosas.
Algunos bebés se pueden pasar días y hasta una semana sin hacer ni una sola deposición, sobre todo si están tomando el pecho. También son frecuentes los bebés que hacen grandes esfuerzos e incluso lloran cada vez que hacen caquita. Ambas cosas son normales.
A medida que avanzan las semanas, las deposiciones de tu bebé irán cambiando. Pero si observas un cambio brusco y de repente se vuelven muy líquidas, muy pálidas, demasiado duras o con fuerte olor, debes consultarlo con el pediatra.
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¿Qué puedo hacer para que no llore a todas horas?
Todos los bebés lloran y algunos lloran muchísimo. Para ti, como madre, esto puede llegar a ser angustioso, sobre todo, si no sabes la razón por la que llora. He aquí algunas cosas que puedes probar para calmarle:
- Toma tu bebé en brazos, acércatelo a la cara y háblale suavemente y con cariño. El contacto directo con la piel resulta muy reconfortante para la mayoría de los bebés.
- Dale un baño calentito. Esto funcionará con muchos bebés, pero con otros puede que lloren aún más. Lo importante es que pruebes diferentes cosas hasta que descubras qué es lo mejor para tu bebé y para ti.
- Intenta darle un suave masaje al mismo tiempo que le hablas con dulzura. Esto no solo les suele relajar, sino que además les hace sentir seguros.
- Si le estás alimentando con tu leche, ponle un rato al pecho.
Recuerda que esta difícil etapa no dura para siempre. En ocasiones te sentirás muy cansada e incluso desesperada. Si te sientes así, coloca a tu bebé en su cunita o en su cochecito y date un respiro y tiempo para calmarte, pero no te enfades con el bebé.
Si piensas que algo no va bien, sigue tus instintos y llévalo al pediatra.
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¿Es melancolía o depresión posparto?
Durante las primeras semanas después de dar a luz, muchas mujeres tienen grandes altibajos emocionales. Puede que te eches a llorar en cualquier momento y sin motivo aparente o que te sientas un poco deprimida y con ansiedad. Esto es lo que llamamos melancolía posparto o depresión del tercer día. Es algo muy común y con frecuencia dura sólo unos días. Estos síntomas pueden deberse al brusco cambio hormonal que ha tenido lugar en tu cuerpo después del parto.
La depresión posparto es diferente, puede durar mucho más que la melancolía, tiene diversos síntomas y puede llegar a ser una situación verdaderamente angustiosa. Aunque la depresión posparto suele aparecer a continuación de la melancolía posparto, puede aparecer más tarde, generalmente durante el primer año desde el nacimiento del bebé. Entre los síntomas de la depresión posparto se encuentran la ansiedad, la incapacidad para conciliar el sueño, los ataques de pánico, la pérdida de memoria o la dificultad para concentrarse, la pérdida de interés por el bebé, los sentimientos de desesperanza o un llanto incontrolable. Estos son solo algunos de los síntomas que se pueden presentar, y cada mujer los sufrirá en distintas combinaciones.
La depresión posparto es una enfermedad y debes buscar ayuda y consejo del mismo modo que lo harías con cualquier otra enfermedad. No se trata de que seas mala madre o de que no estés capacitada para serlo. Habla con alguien en quién confíes, como tu pareja, una amiga o con tu médico. Si no te sientes con ánimos para concertar una cita por ti misma, pídele a alguien que llame para solicitar una visita a domicilio.
Si necesitas apoyo, puede serte útil contactar con alguna de estas asociaciones: Association for Postnatal Illness (www.apni.org) or Meet-A-Mum Association www.mama.co.uk/.
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Tengo problemas al darle el pecho. ¿Qué puedo hacer?
Si has decidido darle el pecho a tu bebé, es perfectamente normal tardar algún tiempo en cogerle el tranquillo. Si las tomas resultan dolorosas o te produce irritación, puede que no estés colocando al bebé en la posición adecuada, pide consejo a la matrona o al puericultor para corregirlo. He aquí una relación de los problemas que comúnmente se pueden presentar y algunos consejos útiles:
Llevo dos semanas dándole el pecho a mi bebé, pero ahora tengo los pezones agrietados y me duelen.
- Comprueba si tu bebé se “agarra” bien. Si colocas a tu bebé en una posición correcta, las grietas se suelen curar en breve.
- Mantén tus pezones siempre limpios y secos, pero no emplees jabón, te puede resecar demasiado la piel.
- Utiliza un sujetador de algodón y permite que el aire llegue a tu piel en la medida de lo posible.
- Si utilizas protectores, cámbialos con frecuencia.
- En ocasiones, el muguet de la boca de tu bebé puede causarte irritaciones en los pezones. El muguet son unas manchas blancas en la boca de tu bebé ocasionadas por un hongo. Si crees que tu bebé puede tener muguet, visita a tu médico.
Tengo un bultito duro en un pecho y me duele. ¿Qué puede ser?
- Probablemente se trata de una obstrucción en uno de los conductos de la leche. Esto ocurre porque no se vacía completamente el pecho.
- Deja que tu bebé mame en ese pecho hasta que lo vacíe del todo. Mientras le das la toma masajea suavemente la zona del bulto hacia el pezón. Si los conductos permanecen obstruidos, pueden dar lugar a una mastitis (ver a continuación).
En mi pecho hay una zona roja, caliente, dura y muy dolorosa y no me siento nada bien. ¿Qué puede ser?
- Tienes mastitis. No dejes de darle el pecho a tu bebé, necesitas que se vacíe.
- Prueba distintas posturas para intentar que se vacíe completamente el pecho, descansa bien e intenta no llevar sujetador, especialmente por la noche.
- Acude a tu médico, él decidirá si necesitas antibióticos para acabar con la infección. Puede que te recete uno que te permita seguir alimentando a tu bebé sin peligro.
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Mi bebé tiene tres meses y con frecuencia devuelve alguna bocanadita de su toma. ¿Es normal?
Es muy normal que un bebé devuelva una pequeña parte de su toma, a esto se le llama reflujo. La causa principal es que el aparato digestivo del bebé está aún bastante inmaduro, además, durante estos primeros meses pasa mucho tiempo tumbado. A medida que tu bebé vaya creciendo y pase más tiempo en posición erguida, es más que probable que el problema vaya solucionándose.
Si el bebé devuelve grandes cantidades después de su toma, la causa más probable es un exceso en la cantidad de leche o bien una postura incorrecta a la hora de mamar. Esto se puede resolver variando la postura del bebé, sin embargo, puede ser buena idea consultarlo con el pediatra.
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Mi bebé padece dermatitis del pañal. ¿Cómo puedo prevenirlo?
La mayoría de los bebés tienen dermatitis del pañal en algún momento de sus primeros dieciocho meses de vida. Esto se debe generalmente a que la exposición prolongada de la piel del bebé al pañal sucio termina por irritarle. Otras causas puedes ser una piel demasiado sensible, jabones o detergentes, cambios en la dieta y diarrea u otra enfermedad. Para proteger a tu bebé de la dermatitis del pañal:
- Cámbiale el pañal en cuanto lo ensucie. Puede que, en sus primeras semanas, tu bebé necesite de diez a doce cambios al día, más adelante se reducen a seis u ocho.
- Limpia cuidadosamente todo el área del pañal con agua tibia jabonosa o con toallitas húmedas, hazlo empezando de atrás hacia delante.
- Tumba a tu bebé sobre una toalla y déjalo con el culito al aire par que la piel se ventile.
- Aplícale una crema específica para la dermatitis del pañal (pídele a tu farmacéutico o a su pediatra que te recomiende una).
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¿Cómo puedo saber si mi bebé pasa frío o calor?
Tu recién nacido aún no es capaz de regular su propia temperatura ni de sudar para refrescarse así que depende de ti para estar a gusto. Sobrecalentar la temperatura del ambiente puede ser especialmente peligroso pues ha sido asociado al síndrome de muerte súbita del lactante (muerte en la cuna).
La temperatura ideal para su habitación oscila entre los 16 y 18 grados centígrados. Para saber si tu bebé pasa calor, tócale la tripita con el dorso de la mano y ponle o quítale ropita consecuentemente. Su tripita debe estar calentita pero no acalorada y sudorosa, otras partes de su cuerpo, como las manos o los pies, no son un buen indicativo de su temperatura corporal, ya que pueden estar más frías que el resto del cuerpo.
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Mi bebé tiene cólicos. ¿Qué puedo hacer para aliviarle?
Todo el mundo coincide en que los cólicos del lactante existen, pero lo que no está tan claro es la causa que los produce. Algunos médicos piensan que se trata de una especie de calambre intestinal y de hecho, el tipo de llanto es similar al que provocarían los retortijones. Puede que los siguientes consejos te ayuden a calmar a tu bebé:
- Prueba a coger a tu bebé apoyándolo sobre tu hombro o boca abajo en tu regazo de manera que le des calorcito y ejerzas algo de presión en su tripita. Frótale la espalda o dale palmaditas de forma rítmica.
- Si le estás dando el pecho, puede que alguno de los alimentos que tomas esté alterando a tu bebé. Intenta recordar lo que comiste las últimas 24 horas y háblalo con su pediatra o con tu médico de familia.
- Un suave masaje puede ayudar a tu bebé a relajarse. Pregunta en tu centro de salud si se imparten clases en tu zona.
Hacerse cargo de un bebé con cólico puede llegar a ser muy estresante y las causas que lo provocan pueden ser difíciles de identificar. Asegúrate de tomarte algo de tiempo libre para ti y delega en alguien para poder descansar y relajarte.
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