El desarrollo de tu bebé
El embrión ahora mide entre 1,5 y 2,5 mm de largo (aproximadamente la longitud de un grano de arroz). Pero incluso con este tamaño diminuto, ya están empezando a desarrollarse sus principales órganos. El cerebro y el sistema nervioso del bebé están en pleno desarrollo. En este punto, se está formando el tubo neural, que posteriormente se convertirá en la espina dorsal, y el corazón de tu bebé empieza a latir dos veces más rápido que el tuyo propio. Asimismo, ya empiezan a formarse los rasgos faciales y empiezan a despuntar lo que terminarán siendo los brazos y las piernas. Al tiempo que se están produciendo todos estos cambios increíbles, tu bebé está flotando tranquilamente en el líquido amniótico, unido por un diminuto cordón umbilical a la placenta, que ahora se desarrolla rápidamente.
El desarrollo del embarazo
Si ahora tienes náuseas e incluso te vienen arcadas con el olor de la comida, es difícil imaginar que te volverá a gustar comer alguna vez. Pero en pocos meses, probablemente te sorprendas del hambre que tienes. Cabe observar que es más importante controlar la calidad nutricional de lo que comes, más que la cantidad. Los comprimidos de vitaminas no están diseñados para remediar una dieta pobre. Nuestro cuerpo absorbe mejor los nutrientes de los alimentos reales. Esto es así particularmente en el caso del hierro (presente en la carne de vaca, pollo y cerdo, en las espinacas, el pan integral, los cereales enriquecidos y las judías) y del calcio (presente en el yogur, la leche, el queso, las verduras de hoja verde, las judías pintas y de otra índole, los higos secos, así como los panes y los cereales enriquecidos). Sorprendentemente, cuando estás embarazada, tu cuerpo sólo necesita unas 300 calorías adicionales al día, lo que no constituye un gran cambio. Por tanto, aunque resulta tentador seguir el consejo tradicional de "comer por dos" y ceder ante cualquier capricho o antojo, no es saludable ganar demasiado peso, ya que podría agravar cualquier problema que surgiera durante el embarazo.
Recomendaciones y otras circunstancias
Dieta saludable durante el embarazo
Come al menos dos raciones de fruta y tres de verdura al día. Intenta incorporar las verduras en sopas, guisos o lasañas.
Acostúmbrate a consumir verduras de hoja verde. Las espinacas y la col rizada son ricas en calcio, hierro, fibra, así como vitaminas A y C. Cuanto más oscura sea la hoja, mayor será su valor nutricional.
Bebe un litro de leche al día para asegurarte de que cubres tus necesidades diarias de calcio.
Aumenta tu ingesta de fibra para prevenir el estreñimiento y las hemorroides. Por ejemplo, las judías, la avena, el salvado, las fresas, las manzanas y las peras son alimentos ricos en fibra.
Lleva tus propios tentempiés en el bolso (por ejemplo, frutos secos) y piensa en abastecer una despensa en tu coche y también un cajón en el trabajo.
Puedes congelar sopas y caldos saludables para después meterlas en el microondas a la hora de la cena.
