El desarrollo de tu bebé
Tu bebé ya casi pesa medio kilo y mide 19 cm de la coronilla a la rabadilla o 26 cm de longitud total. Sigue acumulando grasa para poder mantenerse calentito, pero su piel es aún translúcida, de un tono rosado-rojizo y está arrugada. Cada semana, tu bebé se acerca más al aspecto que tendrá cuando nazca. Tiene pelo en la cabeza y en las cejas, y sus pestañas están bien desarrolladas. Aunque sus párpados están aún sellados, tu bebé ya puede hacer movimientos de parpadeo. Ya comienzan a aparecer rastros de dientes bajo la línea de sus encías. Si vas a tener una niña, ya tiene siete millones de óvulos en sus ovarios. Si vas a tener un niño, esta semana descienden sus testículos. También en esta semana, aparecen los pezones en ambos sexos.
El desarrollo del embarazo
Como tu corazón tiene que trabajar más y tu tripa continúa creciendo, cada vez es más importante que sigas manteniéndote activa realizando ejercicio sin impacto como puede ser el yoga, la natación o caminar. A medida que tu vientre crece, los dolores de espalda son cada vez más frecuentes. Procura mantener una postura correcta en vez de intentar compensar el peso de tu barriga arqueando la espalda o desarrollando ese bamboleo al caminar al estilo de John Wayne. En esta etapa del embarazo, puede que el sexo te resulte muy satisfactorio, ya que el aumento de tu riego sanguíneo y de los fluidos de tu cuerpo te harán tener mayor respuesta a los estímulos. Aunque también puede que pienses:”Ni lo sueñes”. Te sientas como te sientas, recuerda que si tu embarazo es normal y sin complicaciones, puedes mantener relaciones sexuales sin peligro alguno ni para ti ni para tu bebé durante todo el periodo gestacional, a menos que tu médico te diga lo contrario. A estas alturas puede que comiences a sentir calambres en los pies y/o en las piernas, también es posible que se te hinchen un poco los pies y los tobillos. Si tienes muchos calambres, beber más leche y comer plátanos puede ayudarte, ya que aumentas el aporte de calcio y magnesio. Sin embargo, lo mejor que puedes hacer es realizar más ejercicio, porque los calambres se pueden deber a que los músculos de tus piernas no sean lo suficientemente fuertes como para soportar el peso extra de tu barriga.
Recomendaciones y otras circunstancias
A veces el embarazo no resulta divertido. No puedes fumar, ni beber, no puedes darte una sauna, ni relajarte en un baño bien caliente. Ni siquiera puedes consolarte yendo de compras ya que ahora nada te cabe. Así que ¿qué puedes hacer para divertirte? He aquí algunas ideas para mimarte y levantar ese ánimo.
Hazte la manicura y la pedicura. Si tu embarazo está avanzado, ya no te verás los pies muy a menudo, pero cuando te los veas recién arreglados, te parecerán estupendos.
Un masaje prenatal. Un masaje relajante, impartido por alguien cualificado y que conozca las terapias prenatales puede ser un magnífico regalo para tu cuerpo, sobre todo hacia el final del embarazo, cuando acarrear el peso de tu bebé ya representa un esfuerzo.
Prueba nuevos sabores. Busca un buen sitio para comprar fruta y verdura orgánica que no has probado antes. Experimenta con nuevos ingredientes y con nuevas formas de preparar los alimentos de siempre.
Películas. Este es un buen momento para comprarte todas esas películas que te apetecían y que no tuviste tiempo de ir a ver en el cine. Las películas románticas son especialmente buenas para desahogarte y desmelenarte con una buena llantina.
Ve a tomar el té. Ya sabemos que no puedes irte de copas cuando terminas la jornada laboral, pero lo que sí puedes hacer es irte a algún sitio fino a tomar el té con bollitos y cucharillas de plata; también resulta muy gratificante.
Escribe un diario. ¿Acaso tu embarazo te ha inspirado algunos poemas? ¿O tal vez tienes sueños extraños y emotivos que necesitas expresar? Pues entonces, ¡hazlo! ¿Quién sabe? Puede que sea el momento de empezar tu gran novela.
Planta cosas. Si tienes un jardín y el tiempo lo permite, ponte de rodillas para plantar flores y vegetales, es un buen ejercicio. También puedes plantar flores en jardineras y macetas.
Ponte música y baila. Desempolva los himnos de tu adolescencia y ponte a bailar frente al espejo, o sal a disfrutar de la música en vivo (en locales con buen ambiente, claro está).
Sal al campo. No te quedes en casa, haz una escapadita al campo o a un buen parque de vez en cuando. Prepara un almuerzo para llevar, una manta y un buen cojín para tumbarte en la hierba a relajarte y a mirar las nubes pasar.
Ponte en remojo. Flotar en el agua te proporcionará un gran alivio del dolor de espalda y de tu voluminoso vientre. Tanto si te metes en un baño de espuma, como si te vas a nadar, o te apuntas a un curso de aqua fitness para embarazadas, te sentirás más ligera, como si te hubieran quitado un gran peso de encima.
