La concepción de tu bebé
Trescientos millones de individuos se desplazan a velocidad punta para conseguir un premio misterioso y poco común. La gran mayoría perecerá en el intento, casi a punto de llegar, y sólo uno se alzará con la victoria. Puede parecer el argumento de un éxito de taquilla, pero es lo que ocurre realmente cuando se concibe un bebé. Y cuando tú, futura mamá, apenas contabas con 20 semanas de vida en el útero de tu madre, ya tenías todos los óvulos que ibas a necesitar el resto de tu vida: en torno a 400.000. De estos, sólo 400 están destinados a madurar y a liberarse en el curso de tu vida reproductiva. Y aún menos se fecundarán. Y sólo un 40% de los que se fecunden se implantarán en la mucosa que recubre la cavidad uterina y se convertirá en embrión. De los embriones implantados, sólo un 80% se convertirán en un bebé que llegue a término. En otras palabras, las células que se unen para crear a tu bebé son más afortunadas que un ganador de lotería. Para que se produzca la concepción debe ocurrir en el momento preciso y con las condiciones perfectas.
El desarrollo del embarazo
Ovulación
Los óvulos son las células más grandes del cuerpo humano, ya que miden en torno a 1/7 de un milímetro. Tus óvulos han estado esperando durante años dentro de pequeñas burbujas que se encuentran en tu ovario y que reciben el nombre de folículos. Todos los meses, entre tres y veinte óvulos reciben una señal hormonal que les indica que deben madurar y prepararse para la ovulación. A medida que se acerca el momento, uno de los folículos pasará a ser dominante y crecerá más rápido que los demás hasta triplicar su tamaño mientras que los otros dejarán de crecer. A medida que el folículo crece, envía una señal hormonal a la mucosa que recubre la cavidad uterina (el endometrio) para ordenarle que debe aumentar de tamaño con sangre. La ovulación se produce cuando el óvulo ganador sale del folículo y llega a la pared del ovario. Algunas mujeres experimentan pinchazos en un lateral cuando esto se produce, mientras que otras no sienten nada. Al salir del folículo, el óvulo comienza su viaje por la trompa de Falopio tras ser atrapado por unas proyecciones diminutas con forma de dedos denominadas fimbrias.
Recomendaciones y otras circunstancias
El esperma de tu pareja es clave para que se produzca la concepción. Mientras que técnicamente sólo hace falta un espermatozoide para fecundar un óvulo, los espermatozoides nadan y trabajan en equipo. El consumo de alcohol, los baños calientes, los pantalones apretados y la exposición a algunos medicamentos, drogas y productos químicos pueden ser fatales para el esperma. Por tanto, si estáis intentando concebir un hijo, merece la pena que animes a tu compañero a adoptar un estilo de vida saludable.
