|
Es una de las sensaciones más extrañas: la simple mención de algunos alimentos, como huevos revueltos para desayunar o salsa de pasta para cenar, hace que te marees tanto que apenas puedas hablar y no hablemos siquiera de comerte un plato entero.
Los cambios físicos que se están produciendo en tu cuerpo (como el elevado aumento de estrógenos, la alteración del sentido del olfato o la elevada acidez estomacal) son la causa de estas sensaciones de náuseas y mareos. Añade a esto el incremento de tu sensación de cansancio y estarás sufriendo lo que se llama náuseas matinales, aun cuando ocurra tanto por la mañana, de día o por la noche.
Pero no estás sola. Un 90% de las futuras mamás sufre náuseas matinales en las primeras semanas de embarazo… pero no te preocupes, ya que en la mayoría de los casos terminará desapareciendo esta sensación al final del primer trimestre.
No obstante, dure lo que dure (y para una minoría de mujeres puede ser todo el embarazo) hay algunas medidas que pueden servirte de gran ayuda:
- Come algo cada pocas horas, ya que el hambre y los bajos niveles de azúcar en sangre sólo pueden empeorar el problema.
- Guarda siempre algunas galletitas cerca de la cama y pica algo antes de levantarte. También es una buena idea llevar algunas galletas secas o saladas en el bolso para picar algo entre horas cuando estés fuera de casa.
- Evita las comidas copiosas, los alimentos grasos o los platos que requieran un exceso de preparación: si te sientes mareada harán que te sientas aún más revuelta. En su lugar, intenta comer poca cantidad, platos sencillos y con frecuencia. Limítate a tentempiés sanos, sencillos y con elevado contenido en carbohidratos, como patatas cocidas rellenas, judías con tostadas, sopa de lentejas y verduras, pequeños cuencos de pasta con salsa de tomate y queso e incluso un tazón de cereales con leche. Intenta también comer fruta fresca y verduras durante el día.
- Si no puedes con la merienda, por ejemplo, aliméntate más en el desayuno o en la comida, o cena más pronto y toma un ligero tentempié antes de ir a dormir.
- Bebe agua a pequeños sorbos o intenta tomarte infusiones de poleo-menta o infusiones de jengibre, fáciles de preparar con raíz de jengibre y agua caliente. O bien compra un poco de jengibre escarchado para mascar o caramelos de frutas para chupar. Chupar pastillas de menta o lavarte los dientes con regularidad también puede ayudarte.
- Pregúntale a tu farmacéutico sobre las muñequeras de acupresión que también suelen recomendarse para los mareos. Muchas embarazadas tienen fe ciega en ellas.
- Si estás preocupada porque las náuseas no te permiten alimentarte bien, habla con tu matrona o con tu médico de familia para que te recomienden algún compuesto multivitamínico o suplemento mineral especial para embarazadas.
|