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Lo más lógico es que te acompañe tu pareja, aunque no tiene por qué ser así: si no pudiera o no deseara estar allí, podrá acompañarte fácilmente otra persona. También podrás contar con la compañía de tu pareja y de alguien más.
Existen datos que prueban que tener a otra persona al lado, junto a tu pareja o en vez de ella, ayuda a las futuras mamás e incluso puede reducir el tiempo del parto y mejorar la experiencia. Puedes tener a tu mejor amiga, a un familiar o a tu monitora de las clases de preparación al parto.
Los profesionales sanitarios te cuidarán durante todo el parto y, por supuesto, es importante sentirse bien y confiar en ellos. A veces, tener un apoyo durante el parto facilita la comunicación con los profesionales sanitarios, ya que esta persona podrá indicarles lo que necesitas o lo que quieres en todo momento.
Piensa detenidamente en quién deseas que esté junto a ti. La persona que elijas debe ser alguien:
- con quien no te sientas cortada o nerviosa, no sólo porque te vaya a ver cosas que normalmente mantienes en privado, sino porque puedes decir cosas que sean irritantes e incluso agresivas cuando el parto se pone difícil;
- que sea fuerte y mantenga la calma durante todo el tiempo.
Antes del parto, indica al hospital lo que deseas y dile a la matrona que lo anote en tu historial. De esta manera, te asegurarás de que la persona que te vaya a atender durante el parto conozca tus deseos.
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