Cuidados prenatales

A lo largo del embarazo, tendrás citas periódicas con tu ginecólogo para comprobar tu estado de salud y el de tu futuro bebé, así como para detectar posibles complicaciones antes de que sean graves.

En los nueve meses, tendrás aproximadamente entre ocho y doce citas, en las que unas veces te reconocerá el ginecólogo y otras la matrona. Si vas a tener tu bebé en el hospital, es posible que te citen allí para alguna revisión.
La primera cita
La primera cita tendrá lugar probablemente entre las ocho y las doce primeras semanas de embarazo. Te harán preguntas sobre tu estado de salud en general, y te preguntarán dónde quieres dar a luz (para poder realizar una reserva).  De todas formas, podrás cambiar de opinión más adelante.  Es un buen momento para que hagas las preguntas que quieras.  A veces esta primera cita tiene lugar en tu domicilio con la matrona.*
Análisis y pruebas
Durante el embarazo te practicarán varias pruebas y análisis, entre otros:

  • Análisis de sangre: lo primero será averiguar tu grupo sanguíneo para saber si es RH positivo o RH negativo (si tú tienes RH negativo y tu bebé tiene RH positivo, lo más probable es que tu bebé necesite un tratamiento especial); también comprobarán si hay indicios de alguna enfermedad que pueda afectaros a ti o a tu bebé. Las tomas de muestras de sangre son rápidas y sencillas, con una jeringuilla te extraen más o menos el equivalente a una cucharada sopera de sangre. Te harán análisis de sangre periódicos para comprobar que no tienes anemia y para detectar la presencia de una sustancia llamada  alfafetoproteína  o AFP, que podría indicar posibles riesgos de espina bífida.
  • Tensión arterial: en casi todas las citas te tomarán la tensión colocándote un manguito alrededor del brazo que luego inflarán con una bomba. El manguito va unido a un dispositivo que mide la tensión arterial.  Con el fonendoscopio, la matrona comprobará los cambios de tu pulso mientras el manguito se va desinflando. Esta prueba sirve para comprobar si tienes la tensión demasiado alta, ya que podría afectar a tu salud y a la del bebé. La tensión alta dificulta el funcionamiento de la placenta y además podría ser un síntoma de preeclampsia, complicación del embarazo que puede ser peligrosa tanto para la madre como para el bebé y que necesita vigilancia continua.
  • Análisis de orina:  los análisis de orina se hacen para detectar azúcar y proteínas. Te pedirán que lleves una muestra cuando acudas a la cita.  La presencia de azúcar en la orina puede indicar diabetes gestacional, que es un tipo de diabetes que solo tiene lugar durante el embarazo. La presencia de proteínas puede significar preeclampsia.
  • Palpación: el médico o la matrona palparán tu vientre para comprobar el tamaño del bebé y su posición dentro del útero.

Otras pruebas:
En función del centro, se realizan pruebas diferentes. En algunos centros te ofrecerán la realización de una prueba para comprobar si eres portadora de fibrosis quística, o bien de un análisis para saber las probabilidades de que tu hijo tenga síndrome de Down. A partir de cierta edad, se suele proponer a las futuras madres que se sometan a una amniocentésis para comprobar si el bebé sufre algún tipo de anomalía; a tal efecto,** se toma una muestra de líquido amniótico que se obtiene con una larga aguja que traspasa la pared abdominal materna, al tiempo que se realiza una ecografía para no dañar al feto ni la placenta.


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