Expertos a los que puedes recurrir
Si tu hijo está enfermo, te será difícil cuidarle y estarás preocupada, por lo que necesitas toda la información y la ayuda que puedas conseguir.
En tal caso, puedes recurrir a distintas fuentes. Todas ellas serán de gran ayuda en función de las circunstancias:
- Matrona: se ocupará de cuidaros a ti y a tu bebé hasta 28 días después del parto, aunque en la práctica, si todo va bien, te remitirá al auxiliar sanitario bastante antes, a los 10 u 11 días.
- Auxiliar sanitario: los auxiliares sanitarios se ocupan de asesorar y seguir la historia de las familias con niños menores de cinco años. A veces puede hacer visitas domiciliarias, aunque normalmente atiende a los pacientes en consulta. Principalmente, se ocupa de realizar revisiones y exámenes rutinarios. Asimismo, te prestará la ayuda que necesites y se ocupará de fomentar la salud. En caso de enfermedad no puede darte tratamiento, pero puede remitirte a tu médico de familia o a un especialista. Es posible contactar con la mayoría de los auxiliares sanitarios por teléfono en algún momento del día. Pregúntale al tuyo cuándo está disponible.
- Médico de familia: también conocido como “médico de cabecera” o “médico generalista”. El médico de familia se ocupa de tratar enfermedades menores y es tu primer punto de contacto. Si fuera necesario practicarle más pruebas a tu pequeño o administrarle un tratamiento especializado, te remitirá al pediatra. No siempre debes tener cita para acudir a consulta. Si estás preocupada, llama a tu centro y pregunta cuándo puedes hablar con el médico por teléfono.
- Farmacéutico: puedes consultarle siempre que quieras y en cualquier farmacia; seguramente estará encantado de asesorarte acerca de los medicamentos, tanto con receta como sin receta médica. El farmacéutico es una fuente de información muy útil cuando no estás segura de si debes llevar a tu pequeño al médico o sobre cuál es la medicina más adecuada que darle.
Antes de darte de alta después del parto, te habrán dado una
cartilla en la que debes llevar un registro de las revisiones, las consultas y las vacunas de tu pequeño, así como de los medicamentos que le has administrado y las enfermedades que ha pasado. Llévala siempre contigo cuando vayas a consulta.
