- En los días calurosos de verano, puede ser una buena idea montar una piscinita hinchable, pero debe haber un adulto vigilando a los niños en todo momento.
- Los areneros son fascinantes, estimulan la imaginación y brindan un montón de oportunidades para que tu hijo desarrolle su habilidad de construcción y su percepción del volumen. Siempre que no lo utilices, mantén el arenero bien tapado, ya que los gatos del vecindario pueden considerarlo un buen sitio para hacer sus necesidades.
- Si instalas columpios o estructuras para trepar, debes revisarlos con frecuencia para comprobar que siguen siendo seguros y estables. Si añades un pequeño tobogán, multiplicarás la diversión.
- Los correpasillos de plástico con forma de moto, los triciclos y su primera bicicleta de verdad proporcionarán a tu hijo sensaciones de velocidad y de independencia, además de mucha diversión. Puedes encontrar verdaderas gangas en pequeñas bicis de segunda mano, ya que enseguida se quedan pequeñas (lo mejor es que la lleves a un taller especializado en bicis para que le hagan una puesta a punto).
- Un cochecito a pedales puede ofrecer muchas posibilidades si tu hijo tiene imaginación, se puede convertir en ambulancia o en furgón de correos, en tren, en autobús o en coche de bomberos.
Consejo: si has instalado la piscinita, saca algunas tardes al jardín una buena variedad de recipientes de plástico para jugar con el agua: cuencos, cubos, e incluso la vieja bañerita del bebé, todo sirve.
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