Primeros pasos
Ahora, tu pequeño tiene todo tipo de habilidades. Como ya domina el arte de caminar, intenta probar todo tipo de destrezas nuevas: golpear el balón, bailar, correr, caminar en círculo o de espaldas... Y sus manos también están muy ocupadas explorando, combinando formas, garabateando y tirando cosas. ¡No para quieto un momento!
Al mismo tiempo, empiezan a ser cada vez más claras sus primeras palabras. Es posible que le escuches cómo practica nuevos sonidos una y otra vez, cuando está solo en la cuna o jugando con sus juguetes. En torno a los 18 meses, gracias a este entrenamiento previo, empiezan a desarrollar el lenguaje, aunque los niños tardan más que las niñas.
A esta edad, es posible que empieces a escuchar palabras unidas como "adiós, adiós" o incluso frases sencillas. ¡Y mira cómo se le ilumina la cara cuando le contestas!
Tu vida
La vida puede ser agotadora con un imparable pequeñín y es posible que apenas encuentres tiempo para ti misma en todo el día. Además, tu pequeño tiene una vida emocional muy colorida y tienes mucho que hacer. Intenta reservarte algo de tiempo para ti todas las semanas con el fin de relajarte
Por supuesto, muchas de nosotras no tenemos a los abuelos cerca ni contamos con un papá que tome el relevo cuando las cosas se ponen difíciles. Pero ahora que el niño es mayor, puedes dejarle con alguien de confianza, o incluso contratar una niñera una vez a la semana, para poder alejarte un poco del pequeño y disfrutar de compañía adulta. Intenta no hablar de tu hijo en toda la noche…
Cosas en que pensar o que probar
A esta edad apenas sí conocen unas cuantas palabras, pero les encanta hablar. Si bien es cierto que no puedes discutir de las próximas elecciones o el cultivo de plantas de hoja perenne, las posibilidades de conversación son infinitas. Puedes hablar de cualquier cosa, aunque sea una estupidez. En poco tiempo tu pequeño será capaz de mantener una conversación. Hay muchas formas de ayudar a tu pequeño a desarrollar el lenguaje:
Leer juntos.
Después de leer su libro favorito muchas veces, no es sorprendente que tu pequeño haya memorizado la historia, por lo que es un buen momento para practicar sus destrezas verbales en desarrollo.
Incorpórale a charlas familiares.
En vez de hablar sin hacerle caso, deja que tu pequeño se una a la conversación. Seguramente te dará un punto de vista inesperado, pero probablemente entenderá más de lo que imaginas.
Llamar a casa.
A la mayoría de los niños les fascina el teléfono, incluso antes de empezar a hablar, por lo que está bien que tengan un teléfono de juguete. Ya verás las sorprendentes conversaciones que mantendrá tu pequeño…
Deja que te cuente...
A esta edad, cualquier día es una aventura, así que pídele a tu pequeño que te cuente lo que ha hecho. ¿Con quién ha jugado? ¿Qué juguete le gusta más? Si has estado trabajando todo el día, hablar con tu pequeño te dirá mucho del mundo desde su punto de vista.
