Tu bebé

Tener a tu bebé en brazos

Después de nueve largos meses de espera, ver y tener en brazos a tu bebé por primera vez es una experiencia increíble. Tras el parto, puede ocurrir que estés llena de júbilo, o bien que te sientas exhausta e indiferente. Cualquier reacción es perfectamente normal.

Sin embargo, para tu bebé, no habrá nada mejor en el mundo que estar en tus brazos. Despertar a la vida en contacto con tu piel será maravilloso. Puede ser el momento ideal para intentar darle el pecho y será una buena forma de comenzar a establecer el vínculo afectivo.

Por supuesto, al igual que muchos padres primerizos, te sentirás nerviosa y torpe al tener a tu bebé en brazos. Pero si le sujetas bien el cuello y la cabecita, no tendrás ningún problema. Seguramente estarás rodeada de un montón de admiradores expertos que alardearán de lo bien que toman al niño en brazos, pero no te preocupes, porque pronto sabrás como hacerlo.

¡Es guapísimo!

Aunque tu bebé es sin lugar a dudas el más guapo del mundo, puede parecer algo menos perfecto en los primeros días. La piel del recién nacido suele presentar granitos o descamación y puede estar recubierta por una sustancia blanca cremosa, una especie de barniz que protege la piel del bebé en el útero. Asimismo, es posible que presente marcas de nacimiento, bastante comunes aunque totalmente inofensivas.

Al principio, la cabecita puede acabar ligeramente en punta o presentar marcas del fórceps o la ventosa. Tu bebé tendrá dos puntos blandos en la cabeza, llamados fontanelas, que se terminarán cerrando con el tiempo. Y puede ser que tu bebé tenga una tupida capa de pelo y largas pestañas, o ninguna de estas cosas.

Cuando se corta el cordón umbilical, queda un muñón que se secará y se caerá después de una semana para terminar formando el ombligo. Si tu bebé parece muy bien dotado en los primeros días, no debes preocuparte. Los bebés de ambos sexos pueden tener las mamas y los genitales ligeramente hinchados debido a los elevados niveles de hormonas del cuerpo de la madre, pero pronto se bajarán.

Sueño y alimentación

Durante las primeras semanas, la rutina de tu bebé probablemente consista en comer y dormir, comer y dormir, comer y dormir. En un día, algunos bebés duermen en torno a veintiuna horas y otros, en torno a diez. Por ello, lo mejor es que descanses cuando puedas.

Los primeros días se despiertan durante la noche porque tienen hambre, pero si mantienes la luz tenue, hablas bajito y colocas a tu bebé en la cuna después de darle el pecho, le ayudarás gradualmente a entender la diferencia entre el día y la noche.

¿Te preocupa tomar en brazos a tu bebé cada vez que llora? Pues no debes hacerlo. En realidad, es bueno tener al bebé en brazos para calmarlo. Cuanto más tiempo llore, más difícil será reconfortarlo. Si esto fallara, intenta acunar o cantar a tu bebé mientras caminas por la calle o le das una vuelta en coche a la manzana. ¡Estos traqueteos siempre funcionan!

Tus progresos

¿Cómo te sientes? ¿Eufórica o tristona? ¿O de las dos maneras? Durante los primeros días después del parto, es normal que afloren todas tus emociones. Se trata de las hormonas, que vuelven a estar de nuevo activas. Es posible que te sientas muy cansada después de las demandas físicas de las últimas semanas. Y si además has tenido un parto difícil, es posible que te cueste recuperarte. Así que no te fuerces.

Además, no es que te sientas exactamente guapa. Y es normal, porque tienes que empezar a aceptar que la barriga se te ha quedado flácida y tus pechos pueden ser cada vez mayores, a medida que suba la leche. Pero debes recordar que estos cambios no son permanentes. Aunque sea lo último que desees hacer, ahora es un buen momento para seguir haciendo tus ejercicios pélvicos tumbada en el suelo. Aprieta la barriga y cuenta hasta diez...

Cosas en que pensar o que probar

Estímulos visuales o auditivos

Los recién nacidos tienen un radio de visión en torno a 8-10 pulgadas y distinguen los colores brillantes, por lo que un móvil de vivos colores puede ser un buen estímulo visual. Los bebés también tienen el sentido del oído muy desarrollado, por lo que debes mantener su habitación en silencio, aunque puedes poner en la cuna un relajante juguete musical.

Dar el pecho

Aunque no estés segura sobre si darle o no el pecho a tu bebé, sí merece la pena que intentes darle la primera leche (el calostro) para transmitirle los anticuerpos que le ayudarán a estar protegido de las infecciones. Pregúntale a tu matrona o a tu médico todas las dudas que se te planteen. Después de todo, dar el pecho a tu bebé es la forma más saludable de alimentarle y además la más barata.


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