Cómo conciliar la vida laboral y familiar

Las siguientes técnicas probadas de ahorro de tiempo te ayudarán a transformar tu semana laboral.

Posiblemente te lleve tiempo trabajar fuera de casa y establecer una rutina que te ayude a conciliar los compromisos laborales y familiares, así que no te exijas demasiado. Sabemos que eres una supermujer porque estás haciendo dos trabajos a la vez al ser madre y trabajar fuera de casa, y no tienes por qué seguir demostrándolo. Sin embargo, si pruebas los siguientes consejos para gestionar tu tiempo, seguramente notarás la diferencia.

  • Prepara comidas sencillas, déjate los fines de semana libres para relajarte y acepta (y organiza) toda la ayuda que puedas. Asimismo, involucra a tu pareja en los planes de acción, tanto como te sea posible: ir a la compra, cocinar, recoger al peque de la guardería, hacer turnos para levantarse por la noche… Hablad de cómo organizaros antes de reincorporarte al trabajo.
  • Una vez reincorporada, busca un momento para hablar con tu pareja de tus sentimientos y también para revisar la división de las tareas domésticas y cotidianas. Es realmente fácil abandonar el plan inicial cuando ya estás trabajando y ambos estáis sometidos a más presión. Antes de que os deis cuenta, ambos estaréis exhaustos y llenos de resentimiento.
  • Debes aceptar que al principio estarás más cansada de lo habitual. Ahora intentas hacer muchas cosas y pensar en otras tantas. Pero debes procurar relajarte y disfrutar de tu pequeño en cuanto estéis en casa juntos. Olvídate de intentar compensar lo que temes que se haya perdido durante el día. Tu pequeño tendrá toda la diversión y la estimulación que necesita y solo desea que estés con él, sin que le programes talleres creativos. Por ello, bastará con que le cuentes un cuento, le abraces o disfrutéis juntos del baño antes de iros a dormir.
  • Si tu bebé te toca la fibra y te hace sentir un poco culpable algunos días, resístete a empezar a machacarte por ello. Piensa en todos los buenos momentos que pasa mientras estás trabajando. Es posible que se ponga a llorar cuando le dejes, pero puedes apostarte lo que quieras a que, en cuanto desapareces de su vista, está en su salsa jugando con todos sus compañeros. Y es más, según las últimas investigaciones, las guarderías de alta calidad pueden ayudar al desarrollo del niño al infundarle confianza y conformar sus destrezas sociales, que constituirán la base de un rendimiento satisfactorio en el colegio. Recuerda, tu hijo crecerá con fuerza siempre que se sienta querido por ti y seguro con su educadora. Sé feliz y estate tranquila, ya que tu pequeño captará las vibraciones positivas y también será feliz.
  • Organízate. Haz las listas de la compra y los recados al principio de la semana y divídelas en cosas que puedes hacer o comprar a la hora de comer o de camino a casa. Intenta agrupar los recados para evitar volver al mismo sitio dos veces y perder tiempo. Por ejemplo, puedes recoger las medicinas, comprar sellos e ir al tinte cuando vuelvas de comer.
  • Clasifica el correo, las facturas y los papeles en cuatro montones (las cajas de zapatos son bastante útiles para esto): urgente, rutinario, leído y para tirar.
  • Intenta llevar una agenda con las fechas importantes, las tareas que hacer y otras prioridades. Utilízala como base para hablar de los aspectos prácticos con tu pareja.
  • Mantén tu cartera, las llaves del coche y otros objetos esenciales siempre en el mismo lugar, para evitar tener que buscarlos en el último momento y retrasar la salida de casa.
  • La noche anterior, prepara la ropa que te vas a poner para ir a trabajar, así como la ropa de tu hijo y el bolso vestidor.

Y cuando estás en el trabajo

  • Organiza tu puesto de trabajo de modo que esté todo en su lugar. Ten a mano un bloc de notas para apuntar mensajes y órdenes, en vez de utilizar para ello papeles sueltos que posiblemente termines perdiendo.
  • Intenta organizar tu carga de trabajo todas las semanas y haz una lista de todas las tareas por orden de prioridad. Al final del día, desplaza las tareas pendientes a la lista del día siguiente, colocándolas por orden de prioridad. Quizás parezca difícil al principio, pero realmente funciona muy bien.
  • Sé realista con las tareas que puedes hacer. Si habitualmente te cuesta terminar todo lo que indicas en la lista, habla con tu jefe.
  • Termina 10-15 minutos antes de la hora de salida con el fin de tener tiempo para hablar con tu jefe o los compañeros de trabajo, ordenar tu puesto, así como revisar y actualizar la lista de tareas para el día siguiente. Sal a tiempo, sin preocuparte por las cosas que quedan por hacer o debes recordar hacer al día siguiente.

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